💵 Cobrar una mesa
Cobrar cierra la cuenta y la convierte en una venta como cualquier otra: entra a
la caja, a los reportes y —si corresponde— a la factura.
Cobrar una mesa
- 1Abrí la mesa
- 2Precuenta el papel para llevar a la mesa, no es comprobante fiscal
- 3Cobrar
- 4Forma de pago y propina
- 5Confirmar
- 6Entra a la caja y la mesa queda libre
Antes de cobrar: la precuenta
Cuando piden la cuenta, tocás 🧾 Precuenta y sale el papel para llevar a la
mesa: el detalle, el total y —si son varios— cuánto es cada uno. No es un
comprobante fiscal y lo aclara: la factura sale recién del cobro.
Cómo se cobra
- Abrí la mesa.
- Revisá el detalle con el cliente.
- Tocá Cobrar.
- Elegí la forma de pago y, si dejaron, cargá la propina.
- Confirmá.
La mesa queda libre para la próxima.
Cobrar una parte
Si uno se va antes, o piden "cobrame lo mío", destildás lo que no se paga
ahora. Se cobra solo lo elegido y la mesa queda abierta con el resto:
- Lo cobrado queda marcado en la lista y no se vuelve a pedir.
- El total de la mesa pasa a mostrar lo que falta, no lo consumido.
- La propina se va sumando en cada cobro.
- Los ingredientes de las recetas se descuentan una sola vez, cuando la mesa termina de pagarse.
Cada cobro es su propia venta, así que cada uno puede pagar con lo que quiera.
Lo que hay que saber
- Entra a la caja del día, así que la caja tiene que estar abierta.
- Se descuenta el stock de lo que lleva cada plato, si cargaste las recetas.
- La propina se registra aparte, para que no se mezcle con la venta.
Si algo salió mal
Mientras la mesa está abierta podés sacar ítems que todavía no se mandaron a
cocina. Una vez cobrada, la corrección es una devolución, igual que en el
mostrador.